Hay algo en el concepto que tenemos del tiempo que nos hace sentir acorralados. A veces corremos para adelantarnos a él, otras, intentamos "matar el tiempo". Siempre corremos con él en el hombro como cargándolo. Quizás habría que implementar un ahora sin palabra, un ahora en silencio, sin mención, es decir, sin mentira, ya que la palabra "ahora" debe ser más ilusoria que el resto. ¿ Cómo mencionar lo que acaba de dejar de ser en este mismo instante?"¿Ahora?".
Lo inmediato es la palabra, lo que esta en el medio (in-mediato), entre lo que es y lo que interpretamos. La palabra nos aleja del ser de las cosas. Así como nuestra capacidad de significar. Por eso tendríamos que acercarnos a las cosas sin interrogaciones, sin intentar mencionarlas. El tiempo es el tiempo y nosotros navegamos en su fluir constante. Volvamos un poco a ese más acá. Sintamos, no mencionemos. Total...Después seguimos hablando. Es inevitable.
Ahhh, con que estas cosas teníamos!!!!!. Muy bueno todo, luego especifico....
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